Es una realidad que la vaguedad, oscuridad e imprecisión del lenguaje que proponen las normas jurídicas (leyes, ordenanzas, decretos, resoluciones generales, etc.) y la excesiva creación y superposición que existe en la actualidad de éstas sobre un mismo tema, significa un marco de difícil sistematización.
Una de las principales causas de esto, pero no la única, es la precaria técnica legislativa y una carencia de conocimientos específicos sobre ciertas materias al momento de la elaboración de las normas jurídicas.
Esto conlleva a que la comprensión de dichas normas por parte del ciudadano medio, quien es el destinatario de las mismas ya que reglan su conducta, se haya convertido en una tarea sumamente compleja y hasta imposible en ciertos casos.
Es por ello que nuestra principal misión consiste en despojar a las normas de su lenguaje arcaico, opaco y lleno de formulismos que dificultan su comprensión, para brindar un panorama claro y transparente sobre el tema de consulta o problema en concreto y arribar en definitiva a una solución beneficiosa y ajustada a derecho.
